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domingo, 13 de noviembre de 2016

Cofre



Habría querido destapar el cofre de tu pecho, no sólo para saber qué forma tiene aquello que nos gusta creer que habita dentro y le llamamos corazón. Habría sabido, quizá, tomarlo entre mis palabras e ideas y darle un cálido cobijo durante unas semanas.

Ahora sólo puedo imaginarlo como un objeto de luz dorada que en turno, le brinda a mis palabras e ideas ésa cálida luz que alguna vez quise darle.

Así, pues, concluyo que la vida te muestra lo que debiste dar: orotgándolo en turno.

lunes, 18 de agosto de 2014

æternam

No sé cuánto estuve en estupor.

No sé si dejé de amarte. Parece que no. El mismo amor platónico igual de intenso. Igual de musical. Igual de ciego, igual de...mente.

Sigo amándote a través de tu música. Sigo, deseando tu piel a la luz suave de un día nublado. Sigo deseando tardes que parecen interminables en silencio y abrazado a toda tú.

Sigo deseando conocerte en todas mis vidas, y enamorarme así de intensamente en cada una de ellas.

Sigo creyendo en ése beso. En ésa emoción. Reactiva. Inevitable. Natural.

Creo en nuestras espirales, intersectando. Una, dos... más veces. Yendo y viniendo. Creo en tus ojos igual de profundos cuando duermes, que cuando me miran. Creo en tu nostalgia de todo lo bello, perfecto y anataño. Creo en tu cabello y su aroma alucinante.

Te extraño. Como siempre, como cada noche dentro de mi mente. Como si no hubiera tiempo. Te extraño eternamente.

martes, 23 de octubre de 2012

Despair


Hacía mucho que no me alcazaban a arrinconar: la noche, la música y el despair.

Cito (un manuscrito propio):
Si las cosas pasan por algo y la curiosidad es la herramienta necesaria para que el conocimiento suceda, he aquí que hoy te he conocido más y, aunque no me gusta lo que descubro, lo respeto y sin entenderlo, mejor será que fluya por el cauce que deba llevar.
Así, incontenible, abrumadora, y muy probablemntente deje de amarla, justo aquí.

lunes, 25 de junio de 2012

OTOÑO.

Reproduzca el audio, después comienze su lectura.


Otoño by Natalia Lafourcade on Grooveshark

"Venimos andando con un ritmo amigable y conocido. Nuestro andar se desdobla para ver sus propios tonos pardos. Se mira. Se mantiene, y ha mantenido constante. Nada cambia. Acaso uno u otro sesgo, o contratiempo que nos embate, y al ritmo que se va viviendo, se siente como un . 

Cuando al cabo el mismo ritmo parece cansarnos, pisamos más fuerte. Enfatizamos para estar seguros de lo que sucede. Aún nos damos tiempo de mirar con calma, y atendemos el suave llamado de los detalles que todavía suceden en torno nuestro: de tí , de mí, de lo que somos. Un nosotros, que parece estar iterando un ciclo plano, llano, que si bien no es incómodo, tampoco resulta inquietante o atractivo. Apelamos con fuerza a aquello que nos mantuvo ardientemente unidos, sin cambiar significativamente el andar rítmico, pausado y más bien apacible de éste camino. Andamos y sin emoción ni desconfort, las cosas siguen igual. Cobijamos con pequeñas improvisaciones lo nuestro. Queremos despertar, reactivar éso que somos tu y yo, obtener éso que en un princicpio lucía deslumbrante, y sin embargo, a pesar de todo se mantiene así: felíz, confortable, conocido.

Y al final, andamos al mismo ritmo."



Ésta entrada pertenece a una serie de cuatro elementos, los cuales están escritos con producciones generadas mientras se escuchaban las piezas musicales que acompañan cada texto. Describen en la medida de las capacidades del autor, las interpretaciones que éste hizo acerca de aquel concurrido ente emocional, con base en los matices musicales expresados por la compositora Natalia Lafourcade.

PRIMAVERA.

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Primavera by Natalia Lafourcade on Grooveshark


"Está ahí. Desde antes de que comencemos cualquier reacción o iniciativa.

Luego despierta, con guiños de luz. Brilla, juguetea. Más adelante nos da un empujoncito, que nos pone en marcha. Existe un balanceo, suave, armónico, que nos lleva a una cuenca donde la emoción crece, resuena y en un momento se vuelve un sonoro rugir de la cascada de sentimientos para la que, río arriba, encontramos una vista plácida, bella, clara. Un lugar donde la estancia es tibia, reconfortante. De a poco, crece la belleza del lugar, mientras se colorea y habita de diamantinas vívidas, que son ideas, sueños; coqueteos de futuros inciertos que a la vista del corazón, son tan macizos como la vida misma que late, suena y nos envuelve.

Más tarde, en introspección, notamos que siempre ha estado ahí, debajo de todo, ése étereo sintonizar de nuestra alma con el alma misma de aquel otro ser humano que sin verlo, se comunica con nosotros para encontrarnos un día, y completar ésta experienca vital que sólo el amor ofrece.

Y siempre, permanece ahí."



Ésta entrada pertenece a una serie de cuatro elementos, los cuales están escritos con producciones generadas mientras se escuchaban las piezas musicales que acompañan cada texto. Describen en la medida de las capacidades del autor, las interpretaciones que éste hizo acerca de aquel concurrido ente emocional, con base en los matices musicales expresados por la compositora Natalia Lafourcade.

INVIERNO.



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Invierno by Natalia Lafourcade on Grooveshark

"Es melancólico, reverberante, solitario. Errante, en apariencia incompleto, y comtemplativo. Se acompaña de más meancolía y se hilan –de alguna forma– direcciones con un sentido que, aunque quizá invisible al principio, es innegable su rumbo.

Así aparece un ritmo que nos desplaza de la apatía estática de una incógnita, a la caminata resolutiva, autoanalítica, crítica y en ocasiones despiadada de sí mismo, del otro y del nosotros.

Más tarde llega el miedo, encorazado en ira: Ésa energía destructiva que se lleva, incluso, a nosotros mismos a rastras, en un atropello ciego y despiadado. Visceral y crudo, fuerte, sonoro, explosivo y ácido.

Así agotamos toda fuerza, que ni al llanto alcanza a empujar.

El resurgimiento viene entonces, desenfadado, débil, pero limpio. Claro, ligero, renovado. El andar y los ojos adoloridos, por la luz que al atrevernos a mirar hacia afuera, lastima como si fuera la promera vez.

Una caminata, nuevamente, de observación al pasado, pero sin detener el avance hacia el futuro. Un emerger de aquél banco nebuloso, gris, azul, índigo y profundo. que remanece*, como en el fondo del envase espiritual."

*remanece - Permanecer sin alterar los alrededores, indeleble y no permeante. Palabra inventada.





Ésta entrada pertenece a una serie de cuatro elementos, los cuales están escritos con producciones generadas mientras se escuchaban las piezas musicales que acompañan cada texto. Describen en la medida de las capacidades del autor, las interpretaciones que éste hizo acerca de aquel concurrido ente emocional, con base en los matices musicales expresados por la compositora Natalia Lafourcade.

domingo, 24 de junio de 2012

Azul

Es negro, es azul –profundo a lo grande–, es un vaivén.

Se cominuca conmigo a través del aire, vuela el velo, me atraviesa como ésa suave brisa de neutrinos de la que hablan los locos...

La escencia de un espíritu se mueve a través de la música. Sintoniza con nuestra frecuencia innata cósmica, nuestro canal al infinito del que formamos parte. Con el que compartimos escencia.

Déjese llevar, como la brisa sobre el mar.

Se comunica conmigo. Está aquí, en mí. Me habla y se mueve conmigo. Y a veces, hasta se vuelve yo.

[cadena de ideas producidas mientras escuchaba "Las 4 Estaciones del Amor" de Natalia Lafourade]